La peste negra
- Varios cronistas de la época indican la brusquedad con la que aparecían los síntomas. Una persona podía estar sana por la mañana y tener fiebre alta por la tarde para morir al llegar la noche. Según la literatura médica y de otra índole, los afectados padecían todos o varios de los siguientes síntomas:
· Fiebre alta incluso superando los 40°.
· Tos y esputos sanguinolentos.
· Sangrado por la nariz y otros orificios.
· Sed aguda.
· Manchas en la piel de color azul o negro debido a pequeñas hemorragias cutáneas.
· Aparición de bubones negros en ingles, cuello, axilas, brazos, piernas o tras las orejas debido a la inflamación de los ganglios pertenecientes al sistema linfático.
· Gangrena en la punta de las extremidades.
· Rotura de los bubones Supurando líquido con un olor pestilente.
- Según varios testimonios, el surgimiento de dichos bubones y de las manchas negras terminaba con la muerte del paciente en la inmensa mayoría de los casos. Desde notar los primeros síntomas hasta producirse la defunición pasaban 5 días habitualmente.